La inversión sostenible gana a la tradicional y alcanza los 345.000 millones de euros

La inversión con criterios ASG crece un 21% en 2020 y supera por primera vez a la tradicional con una cuota de mercado del 54%, según el ‘Estudio Anual Spainsif 2021’, mientras que la inversión minorista sigue ganando relevancia (21%) frente a la institucional.
HAZ19 octubre 2021

La inversión socialmente responsable (ISR) ha alcanzado los 345.314 millones de euros gestionados en España durante 2020, lo que ha supuesto un incremento del 21% respecto a 2019, y por primera vez los activos ASG (54%) superan a los tradicionales. Así se recoge en el estudio La Inversión Sostenible y Responsable en España 2021, elaborado por Spainsif, que cuenta con el patrocinio de DWS.

El impulso legislativo del Plan de Acción de Finanzas Sostenibles de la UE, la concienciación y madurez de los inversores y el desarrollo de la dimensión social de la inversión ASG (ambiental, social y gobernanza) para superar el impacto de la covid-19 han propiciado su crecimiento durante el último año en España, alcanzando una cifra récord, como se recoge en el estudio. Este se ha presentado en el Encuentro Anual de Spainsif 2021, que se ha celebrado en formato híbrido y ha contado con más de 300 asistentes.

El estudio se ha elaborado a partir de 42 respuestas recibidas, 25 de entidades nacionales y 17 de gestoras y propietarios de activos internacionales, al cuestionario en base a la metodología de Eurosif. Según los datos analizados, del total del volumen en inversión sostenible, 228.551 millones de euros corresponden a entidades nacionales y 116.763 millones a activos de organizaciones internacionales comercializados en España. Por otra parte, la integración ASG alcanza la cifra de 154.433 millones de euros, siendo la estrategia más usada a la hora de la inversión, con un 45% de los activos, seguida de las exclusiones, con 64.039 millones de euros (19%) y del screening basado en normas, con 44.991 millones de euros (13%).

Durante la presentación del estudio, Francisco Javier Garayoa, director general de Spainsif, ha señalado que el Plan de Acción de Finanzas Sostenibles y la legislación van a ser los mayores impulsores de la inversión sostenible durante los próximos años, con la aprobación del Reglamento de Taxonomía, la modificación del Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR por sus siglas en inglés), el proceso de revisión de la Directiva de Información No Financiera que pasa a denominarse Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD) o el impulso del Bono Verde Europeo. También ha destacado el aumento de la inversión minorista frente a la institucional, que ha pasado del 19% al 21% en 2020.

Joaquín Garralda, presidente de Spainsif, ha apuntado que “el estudio anual de Spainsif ha evolucionado considerablemente desde la primera edición de 2009, al igual que lo ha hecho la inversión sostenible, y se ha pasado de estrategias de exclusión o best in class a estrategias más sofisticadas que tienen en cuenta detalles más rigurosos de la ASG”. Garralda ha considerado que “es necesario mejorar el reporting para evitar el greenwashing y que las compañías vean la inversión sostenible como una oportunidad de diferenciación”.

Por su parte, Elena Arveras, policy officer for Sustainability Reporting en la Comisión Europea, ha expuesto durante la ponencia especializada El futuro del reporting corporativo de sostenibilidad en la UE que la futura Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD) ayudará a homogeneizar la información en sostenibilidad para que sea más fiable y comparable, y permitirá identificar a los inversores y a la sociedad en general a aquellas empresas que sean más sostenibles. Arveras ha indicado que las nuevas obligaciones de reporting de sostenibilidad propuestas por la Comisión Europea están siendo examinadas por los colegisladores europeos, y previsiblemente serán adoptadas en la primera mitad de 2022, y ha comentado los principales cambios introducidos por la propuesta.

Durante el encuentro se ha presentado también el estudio temático La Dimensión Social de la Inversión Sostenible, que destaca el mayor peso que los aspectos sociales han tenido durante los últimos años y que han ganado relevancia por la irrupción de la covid-19. El desarrollo de una Taxonomía Social que impulse las ‘S’ en las inversiones ASG, según destaca el estudio, necesitaría acompañarse de mejoras en las metodologías de reporte, la calidad de los datos y la transparencia de las entidades.

Para terminar, Helena Viñes, consejera de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, ha realizado una reflexión sobre el estado de la estrategia europea sobre finanzas sostenibles, analizando los logros, los retos y las aspiraciones de cara al futuro de dicha estrategia.

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