Deusto Business School y su concepto de la RSC

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HAZ31 octubre 2011

El pasado 28 de septiembre tuvo lugar una de esas puestas de largo que tanto nos gustan, en las que el dinero, la solidaridad y la política se dan la mano con frases grandilocuentes de unos y de otros. El motivo fue la inauguración de la sede en Madrid de la Deusto Business School (DBS) en un palacete de la calle Castelló.

No faltó nada ni nadie: el alcalde Ruiz-Gallardón agradeció a la Universidad de Deusto su decisión de plantar esta semilla en la capital; 400 directivos con sus corbatas de Hermes capitaneados por la creme de las empresas vascas se saludaron efusivamente; no faltó el gesto solidario de la DBS anunciando una donación por cada persona que acudió al acto a la ONG Médicos sin Fronteras para aliviar la tragedia de Somalia y, por último, se cerró el acto con los discursos de su rector, Jaime Oraá, y director, Manuel Escudero, salpicados con continuos mensajes en los que se afirmaba con solemnidad que la formación que se impartirá en las aulas de la escuela de los jesuitas tendrá siempre en cuenta los principios de la sostenibilidad, los derechos humanos, la transparencia, la responsabilidad social corporativa y la ética como solución para construir un modelo económico más justo.

Y, claro, para presidir este faro que proporcionará luz a la empresa española a través de las procelosas aguas de la corrupción y la codicia, la escuela ha nombrado como presidente de su consejo de administración a Alfredo Sáez, consejero delegado del Banco de Santander y condenado por una sentencia firme del Tribunal Supremo a tres meses de arresto y de inhabilitación para ejercer cualquier actividad bancaria por un delito de acusación falsa contra unos deudores de Banesto, entidad que presidió tras ser intervenida en 1993. Deo omnis gloria.

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