Inculcar una cultura de innovación en el sector del desarrollo

Teniendo en cuenta la inteligencia artificial y otras tecnologías, no es sostenible que las agencias humanitarias sigan actuando como hasta ahora.
<p>Foto: World Vision.</p>

Foto: World Vision.

La necesidad es la madre de la invención. Las personas que se enfrentan a obstáculos aparentemente insuperables tienen una increíble capacidad de innovación. En el sector del desarrollo, lo vemos cada día en nuestras comunidades. Las personas más vulnerables, con escaso acceso al capital o a los servicios, sobreviven a algunas de las condiciones más duras gracias a su ingenio. Pero no tiene por qué ser así.

El reto para quienes trabajamos en el ámbito del desarrollo es capacitar a las comunidades para que vivan vidas más felices, más sanas y más plenas; crear estructuras sostenibles que permitan a la gente construir su propio futuro. Esto significa abrazar la necesidad de la invención y reimaginar nuestra forma de trabajar.

La digitalización está transformando sectores e industrias en todo el mundo. El big data, la inteligencia artificial (IA) y la automatización están haciendo que el Gobierno y la empresa privada sean más eficientes en el tiempo y rentables. Estas innovaciones permiten a las organizaciones predecir mejor las tendencias, concentrar mejor los recursos y obtener mejores resultados. Este es el espíritu que debemos encarnar si queremos tener un mayor impacto en los niños y niñas con menos posibilidades y las comunidades marginadas.

En World Vision tenemos muy presente que no podemos darle la espalda a la  innovación digital y por ello fomentamos la alfabetización digital de nuestros equipos en gestión de la información, gobernanza de datos y derechos digitales. Por ejemplo, nuestro Sistema de Información Geográfica (SIG) nos da la capacidad de visualizar, analizar e interpretar datos para rastrear tendencias, relaciones y patrones que de otro modo serían más difíciles de seguir.

Esto tiene implicaciones en la vida real. Tras una catástrofe natural, un desierto de datos puede obstaculizar la ayuda humanitaria, la comunicación con las partes interesadas y las intervenciones de los proyectos. Sin embargo, la información actualizada nos permite anticiparnos mejor a los nuevos problemas sanitarios, las necesidades de la población y los retos medioambientales. De este modo, podemos actuar antes y poner en marcha acciones específicas más adaptadas a las circunstancias locales.

Mientras tanto, la Solución Móvil de Última Milla (LMMS) se centra en la crucial etapa final de la prestación de ayuda humanitaria. Es difícil llegar a las comunidades de zonas remotas, rurales o montañosas, incluso en los mejores momentos. Las condiciones en las que viven estas comunidades pueden dificultar el seguimiento del destino de la ayuda. Tras una catástrofe natural, esto puede ser casi imposible. Por esta razón, las ONG a menudo tienen dificultades para proporcionar informes precisos sobre el impacto de las donaciones individuales. Esto puede minar la confianza en la labor humanitaria. Sin embargo, gracias a LMMS, se puede proporcionar información detallada sobre el destino de las donaciones y el impacto que tienen los donantes.

Seguir como hasta ahora no es una solución sostenible. El mundo sigue cambiando, ya sea por la crisis climática, los conflictos mundiales o las nuevas tecnologías. Y nosotros tenemos que cambiar con él.

Del mismo modo, el Sistema de Seguimiento de Artículos No Alimentarios (NTS) garantiza que la ayuda pueda ser supervisada a lo largo de todo su recorrido: desde la adquisición hasta la logística y desde el almacenamiento hasta la distribución. Introducido por primera vez en Filipinas y desplegado en todo el mundo tras el terremoto de 2015 en Nepal, el NTS nos permite rastrear la ayuda y responder más rápidamente a las emergencias, proporcionando a nuestros equipos sobre el terreno los materiales que necesitan para apoyar a las comunidades en riesgo.

Cultivar una cultura de la innovación en el desarrollo

La innovación no puede darse de forma aislada. Para arraigar en toda la organización, debe inculcarse a través de una cultura de mejora continua, promoviendo la innovación y extendiendo las mejores prácticas. Eso significa animar al personal a ser pionero en nuevas ideas, a sentir curiosidad por las nuevas soluciones y a ser promotores entusiastas de las nuevas tecnologías.

En resumen: seguir como hasta ahora no es una solución sostenible. El mundo sigue cambiando, ya sea por la crisis climática, los conflictos mundiales o las nuevas tecnologías. Y nosotros tenemos que cambiar con él. Esto significa cambiar nuestros métodos y adoptar nuevas soluciones para lograr un cambio duradero para los niños, niñas y las comunidades para las que trabajamos.

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