Responsables globales: el nuevo oximorón

HAZ1 mayo 2008

Klaus Schwab nos adelanta en uno de los últimos números de la revista Foreign Affairs («How Business Can Help Save The World», enero-febrero 2008) el nuevo concepto que, probablemente, centrará el debate sobre el compromiso social y medioambiental de las empresas en los próximos años: Global Corporate Citizenship. Los términos de gobierno corporativo, filantropía corporativa, responsabilidad social corporativa y emprendimientos sociales corporativos han quedado obsoletos y deben dar paso, según Schwab, al de Ciudadanía Global Corporativa. De acuerdo con este nuevo enfoque, las empresas deben comprometerse en dar respuesta a los grandes problemas que enfrenta la humanidad: el calentamiento global, la falta de agua potable, la lucha contra las enfermedades infecciosas, etc. Según el presidente del World Economic Forum, la creciente debilidad de los gobiernos unida a la espectacular tacular globalización de las empresas, exige que estas últimas asuman un papel de liderazgo en la solución de los problemas que afectan al planeta.

La propuesta de Schwab es muy cautivadora, pero muy poco práctica. El adjetivo global aplicado a la responsabilidad es un oximoron: una fi gura retórica que enlaza dos términos contradictorios. Si somos responsables de todo no somos responsables de nada. La responsabilidad universal, en realidad, nos hace abdicar de nuestras responsabilidades reales. Convendría releer el artículo de Milton Friedman, en el que aconsejaba a la empresa centrarse en la obtención de beneficios, respetando las leyes y la ética, y no tratar de resolver cuestiones para las que ni esta llamada ni tiene la necesaria capacidad. Comprendemos la lógica preocupación por las desagracias que aquejan al planeta, pero ese desasosiego no se resuelve cargando sobre las empresas supuestas «responsabilidades».

JAVIER MARTÍN CAVANNA, PRESIDENTE EDITOR

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