Mónica González. Gerente de Planificación, Sostenibilidad y Responsabilidad Corporativa de Metro de Madrid

HAZ1 septiembre 2008
«La responsabilidad corporativa forma parte de nuestro ADN desde hace décadas»

El 17 de octubre de de 1919 el rey Alfonso XIII inauguraba la primera línea de la red de Metro de Madrid entre las estaciones de Puerta del Sol y Cuatro Caminos. Con casi un siglo de vida, este servicio público ha evolucionado y se ha modernizado mucho, sin embargo, hay algo que no ha cambiado: su compromiso en pro de la responsabilidad social corporativa. Así lo transmite con convicción Mónica González, una ingeniera naval procedente del sector transporte, que hace cinco años desembarcó en el que, en la actualidad, es el primer suburbano del mundo en materia de accesibilidad y que asume la gerencia de planificación, sostenibilidad y responsabilidad corporativa de la compañía.

Quizás para algunos resulte desconocido que en Metro de Madrid exista un área específica encargada de la Responsabilidad Social Corporativa. Existe, por tanto, una estructura organizativa estable en esta materia, pero ahondemos en los inicios. ¿Cuándo se tomo la decisión de constituir esta división y por qué?

A finales de 2006 y principios de 2007 se perfila la necesidad de constituir una estructura estable desde la que asumir las funciones relacionadas con la planificación, la sostenibilidad y la Responsabilidad Corporativa. Si bien es cierto que estas tareas ya se venían desarrollando desde hacía mucho tiempo en Metro de Madrid, es en febrero de 2007 cuando se decide crear la gerencia de Planificación, Sostenibilidad y Responsabilidad Corporativa, que depende directamente del Director Gerente. Siempre hemos tenido muy claro que se trataba de un modelo global e integrado para gestionar la contribución de la empresa al desarrollo sostenible.

Partiendo de esa premisa, ¿cuáles han sido las bases sobre las que han construido la estructura funcional de dicha división? ¿Qué objetivos se han marcado?

A lo largo de 2007, hemos definido una estrategia de Responsabilidad Corporativa que nos permitiera conocer con claridad el camino que hay que seguir, los objetivos que nos planteamos en esa materia, cómo medimos si avanzamos o no y, sobre todo, qué proyectos ejecutamos para avanzar en ese plan de trabajo. Entre las principales líneas de actuación, que están recogidos en la herramienta del cuadro de mando integral de sostenibilidad y responsabilidad corporativa para monitorizar la evolución de objetivos, destaca la mejora de la experiencia del empleado, seguir contribuyendo a la movilidad sostenible en la región de Madrid y, por supuesto, orientarnos a nuestro cliente. Además de estos grupos de interés, trabajamos con la vista puesta en las Administraciones Tutelares y los proveedores.

Ha mencionado el uso del Cuadro de Mando Integral (CMI). Si bien se trata de una herramienta común en otros departamentos, como el financiero, quizás no lo sea tanto en el área de RC de una compañía. ¿Qué les aporta?

Es cierto. Se trata de algo muy novedoso que en Metro de Madrid llevamos utilizando desde hace casi seis años, aunque en concreto elaboramos el CMI de Sostenibilidad y RC desde el pasado año 2007. De hecho, somos la única empresa del mundo del sector del transporte que cuenta con el premio Hall of Fame de la Balanced Scorecard Collaborative, que recibimos en 2006.y en este sentido nos resulta de especial utilidad para evaluar el cumplimiento de nuestra estrategia de RC e implicar a toda la organización.

¿Cuáles han sido las principales iniciativas que se han puesto en marcha en áreas de medio ambiente, sostenibilidad o RSC?

Trabajamos sobre cuatro proyectos estratégicos. En primer lugar, un modelo de diálogo externo que nos permite mantener un constante contacto con nuestros grupos de interés; el objetivo no es otro que escuchar las demandas de la sociedad y estudiar cómo, partiendo de un contexto de triple rentabilidad, podemos darle respuesta. Asimismo, destaca una orientación en pro del empleado para potenciar el sentimiento de pertenencia a la compañía y, de cara a la sociedad, un Plan integral de accesibilidad, en el que llevamos trabajando muchos años, a través de los sucesivos planes de ampliación y mejora de la red de Metro de Madrid. Y es que el Metro debe unir colectivos y territorios y nuestro reto es lograr que cada vez sea más accesible para todos.

Hoy en día, en el 76% de los municipios en los que operamos existe una estación de Metro a menos de 600 metros del domicilio de los ciudadanos. Las cifras hablan por sí solas: tenemos casi 1.600 escaleras, 436 ascensores, pasamanos en braille y pavimentos especiales para facilitar los accesos a los andenes.

En suma, somos la primer red de metro del mundo en materia de accesibilidad, gracias al apoyo de organizaciones como la Fundación ONCE, con quien hemos desarrollado parte de nuestro Plan de Accesibilidad, y el apoyo de las administraciones tutelares. Finalmente, destacaría nuestro plan de eficiencia energética, marcado por un elevado componente de innovación tecnológica.

Estas son las líneas de actuación sobre la que se apoya la estrategia de Metro de Madrid en materia de RC. Pero, ¿qué resultados se han logrado?, ¿qué cifras han marcado el trabajo durante la pasada legislatura, por ejemplo, en materia de eficiencia energética y de sostenibilidad medioambiental?

Con medidas como la puesta en paralelo de subestaciones eléctricas, la recuperación de la energía de frenada de los trenes y una iluminación más eficiente de las estaciones, hemos ahorrado 12.000 MWh en 2006, que representa aproximadamente el consumo anual de toda la Línea 2 de Metro. Asimismo, para reducir el consumo de energía eléctrica contamos con 62 templetes acristalados que permiten la entrada de luz natural. Pero, la clave de todo esto es que no sólo lo hemos hecho en la red nueva, sino también en todas las estaciones antiguas, que se han venido remodelando en las últimas tres legislaturas, es decir, en los últimos doce años.

En cuanto a la protección del medio ambiente, disponemos de un sistema de reciclaje del agua de lavado de los coches, que reutilizamos en un 80%. En el caso del papel, hemos alcanzado un volumen de reciclaje de más de 100 toneladas al año. Por otro lado, contribuimos cuatro veces menos al cambio climático en comparación con el tráfico de vehículos, es decir, desde 1995 hasta 2007 hemos ahorrado la emisión de casi 2 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, gracias a la extensión de la red de metro en lugar del uso de coches, lo que supone que al día han circulado por la superficie de la Comunidad de Madrid 385.000 coches menos, evitando el aumento del trafi co en un 7,7%.

Cambiemos de tercio. Metro de Madrid aboga por la denominada «Rentabilidad Social» como mensaje clave de su política de RSC. ¿Que aporta de diferencial frente a otras estrategias corporativas?

Para nosotros, la «Rentabilidad Social» significa ser competitivo social y medioambientalmente, pero también desde un punto de vista financiero, es decir, haciendo un uso efi ciente de los recursos públicos. Para Metro de Madrid, la Responsabilidad Corporativa no es una moda, forma parte de nuestro ADN desde hace decenas de años.

Sin embargo, estamos asistiendo a cierta cortina de humo, en este sentido. Y es que cada vez hay más compañías, ya sea del sector privado o público, que se suben al carro de la RSC sin una estrategia claramente definida ni una inversión real de activos al efecto. ¿No considera que esta coyuntura pueda hacer un flaco favor a empresas comprometidas socialmente desde hace décadas?

Hoy por hoy, si no se actúa de forma responsable es difícil ser competitivo. Estamos en un entorno globalizado con un serio protagonismo de las Tecnologías de la Información y en el que los clientes y la sociedad en su conjunto exige responsabilidad. Los escándalos financieros protagonizados por algunas compañías norteamericanas que están en la mente de todos evidencian que si no se trabaja en una gestión eficiente de los recursos, los niveles de reputación bajan estrepitosamente. Es difícil pensar en alcanzar elevados niveles de competitividad sin ser socialmente responsable, otra cosa diferente es que se «venda» una gestión responsable. En Metro de Madrid las inversiones son socialmente responsables ‘per se’, porque es inherente a nuestra actividad.

¿Es la sociedad madrileña muy exigente en el área de RSC? ¿Se activan herramientas de forma proactiva o se responde a posteriori a la demanda social?

Somos proactivos e intentamos anticiparnos a las necesidades de nuestros clientes. No se trata únicamente de suministrar un servicio básico de transporte a los viajeros, sino de aportar una experiencia completa al usuario. Trabajamos con estudios de opinión y encuestas de percepción para saber cómo ser proactivos y poder adelantarnos a las demandas de los ciudadanos. La sociedad madrileña, constituida por más de 6 millones de habitantes, es especialmente moderna y económicamente avanzada, lo que nos exige estar a la altura.

Ha mencionado el uso del Cuadro de Mando Integral, que permite conocer si se están logrando los objetivos marcados. ¿Le sale positivo el balance a Metro de Madrid? ¿En qué áreas considera que debe seguir trabajando a medio plazo?

Efectivamente, vamos a orientarnos hacia aquellas áreas en las que aún nos resta camino por andar, ya que el éxito de una estrategia no sólo está en su definición, sino también en su ejecución. En esa línea, prevemos seguir trabajando en efi ciencia energética y lucha contra el cambio climático. Asimismo, queremos seguir haciendo una red de Metro más accesible para todos. En materia de acción social, un área que no era inicialmente prioritaria, estamos en contacto directo con varias ONGs para ver en qué medida podemos seguir contribuyendo a lograr un uso efi ciente de recursos. En suma, el futuro de Metro de Madrid en los próximos 12 a 16 años estará marcado por el desarrollo sostenible.

Hablemos de cifras. ¿Es posible cuantificar la inversión qué hace Metro de Madrid en RSC hoy en día?

La gerencia de Responsabilidad Corporativa coordina las actividades que, en esta materia, se ponen en marcha a lo largo de toda la compañía, desde cualquier área de mantenimiento o soporte hasta el propio departamento de compras, que aplica criterios de responsabilidad corporativa en la selección de proveedores. El plan de inversión de Metro de Madrid alcanza la cifra de 1.000 millones de euros en cuatro años. Hablamos de inversiones socialmente responsables, porque los beneficios que aporta a la sociedad son superiores al propio gasto en sí. El retorno de la inversión hay que medirlo en el triple balance, es decir, analizar si contribuye a la sostenibilidad medioambiental, es socialmente responsable y si es eficiente desde el punto de vista financiero.

Mª LUISA MELO
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