Las empresas quieren volver a ponerse en forma tras la covid-19

Ocho de cada diez empresas españolas han desarrollado una estrategia deportiva para sus empleados en los dos últimos años, según el ‘Informe sobre estrategias de promoción de actividad física en el entorno laboral’. La prueba para todas ellas será cómo mantener esta actividad en medio de las restricciones por la pandemia.

La vuelta de los trabajadores a sus empresas supone un gran reto a todos los niveles. No solo organizativo y de desarrollo, sino también en cuánto a la vida de los empleados en su espacio de trabajo, entre ellos, y de manera destacada, a la actividad deportiva.

Después de largos años donde compaginar vida laboral con el deporte era una cuestión casi imposible, las empresas españolas, siguiendo el ejemplo de países del norte de Europa o Estados Unidos, habían puesto en marcha ambiciosas y atractivas actividades para que sus trabajadores encontraran tiempo para ejercitarse dentro de su jornada laboral.

Uno de los ejemplos más pronunciados en este desarrollo era Desigual, que, desde 2017, empezó a ofrecer a sus trabajadores la posibilidad de realizar ejercicio físico antes de empezar su jornada laboral, al mediodía o al finalizarla. O también la cervecera Mahou San Miguel, con un gran club de corredores en su estructura con 2.000 empleados en España.

De este modo, los lugares de trabajo se convirtieron también por momentos en espacios deportivos, facilitando la conciliación de sus trabajadores. Sin embargo, la pandemia se ha llevado mucho por delante, con la obligación ahora por parte de todas las empresas de plantearse una misma pregunta: ¿Qué hacer para que esto se pueda recuperar?

En este contexto, el Círculo de Empresarios, Grant Thornton, Gympass y España se Mueve han elaborado el Informe sobre estrategias de promoción de actividad física en el entorno laboral para mapear la situación, evaluando tanto el pasado como el camino que se quiere seguir en las próximas fechas.

Una acción que tiene como objetivo de la investigación analizar la situación y el papel que la actividad física tiene en el día a día de las personas en el ámbito laboral.

Se trata así de un estudio pionero, que busca contribuir al desarrollo de un entorno laboral más saludable que redunde en una mejora del bienestar y de la productividad en las empresas españolas.

Reforzar la apuesta

En la investigación han participado 35 empresas españolas, de diversos sectores y algunas de ellas multinacionales, que en total suman más de 28.000 empleados. El trabajo técnico fue realizado por el Grupo de Investigación Genud Toledo (Universidad de Castilla-La Mancha), dirigido por el catedrático Ignacio Ara. Además, ha colaborado la Asociación Española de Directores de Recursos Humanos.

Como punto de partida, el informe señala que ocho de cada diez empresas han puesto en marcha alguna estrategia deportiva en los dos últimos años. Y de ellas, destacan la participación de sus empleados en eventos deportivos o en charlas y talleres sobre estilos de vida saludable, así como el facilitar el uso de instalaciones deportivas para desarrollar su actividad.

En la gran mayoría de los casos, estas actividades eran competencia del departamento de Recursos Humanos, aunque también se indicaron otros como el Financiero, el de Dirección General u otros destinados específicamente a la responsabilidad social corporativa.

Sin embargo, parece complicado que esas cifras se puedan mantener en la situación actual, todavía con restricciones en espacios cerrados.

Manuel Pérez-Sala, presidente del Círculo de Empresarios, abogó en la presentación del estudio que “en la etapa pospademia tenemos que reforzar la prevención e impulsar una vida saludable mediante la alimentación y el ejercicio físico”.

Además, añadió que “para impulsar la economía y nuestras empresas, es fundamental desarrollar un ambiente laboral saludable”.

Cerca de un 80% de empleados destacó que no se ha encontrado barreras u obstáculos para el desarrollo de la actividad deportiva en el trabajo.

Necesidad acentuada de hacer deporte

Por otro lado, el 41% de las empresas participantes señaló no realizar ningún tipo de evaluación de las estrategias de fomento de la actividad física aplicadas en la entidad. No obstante, de entre aquellas que sí lo hacían, se utilizaban diferentes indicadores, como el número de participantes (22%), el tiempo de permanencia en dichas actividades (15%) o el nivel de demanda de los empleados (11%).

En cuanto a los incentivos recibidos por parte de las administraciones públicas para su implementación, el 71% afirmó no contar con ninguno. Un dato al que se añade que hasta un 50% estaría interesada en recibirlo para poder implantar o mejorar la aplicación de estas estrategias.

“Este movimiento hacia una vida sana, hacia el sentirse bien, incluye diferentes factores, pero uno que es esencial, como muestra el informe que presentamos, es la necesidad acentuada de hacer deporte”, aseguró Ramón Galcerán, presidente de Grant Thornton.

Esta necesidad acentuada de hacer deporte se ve reforzada por uno de los datos más positivos del estudio, y es que cerca de un 80% de empleados destacó que no se ha encontrado barreras u obstáculos para el desarrollo de la actividad deportiva en el trabajo.

Por otro lado, una minoría de las empresas referenciaron falta de presupuesto, de compromiso o de demanda de los trabajadores como los factores más habituales para su menor implementación.

Pero la vuelta de la actividad deportiva en las empresas no solo se ceñirá a los espacios habituales. Muchas compañías han optado por el teletrabajo o turnos presenciales durante la semana. Un nuevo escenario que obliga a desarrollar un plan de actuación en referencia al incremento de los niveles de inactividad física y sedentarismo asociado al aumento del trabajo desde casa por motivos sanitarios (covid-19).

Ante esa cuestión, una gran mayoría de las empresas afirma estar dispuesto a incorporar estrategias para el fomento de la actividad física entre sus empleados.

Además, más de un 70% de las compañías expresa estar utilizando o estar dispuesto a implementar herramientas digitales que lo puedan facilitar, como se viene haciendo desde el comienzo de la pandemia.

“Las propias empresas detectan las necesidades futuras en relación a la promoción actividad física en el entorno laboral: intervenciones específicas para trabajadores mayores de 50 años que presentan un mayor riesgo de sufrir enfermedades crónicas; necesidad de contar con un profesional especialista en el ámbito (educador físico deportivo); contemplar estrategias de empresa para reducir el tiempo sedentario durante el trabajo, o la gran predisposición para la implementación de programas específicos posconfinamiento y de las herramientas digitales”, explica Ara.

Promover unos hábitos de vida saludables en la empresa a través del ejercicio físico puede reducir las bajas por distintas causas.

Ventajas de ofrecer actividad deportiva en la empresa

“Como sabemos que los empleados quieren sentirse apoyados en su bienestar y el 95% de las organizaciones sostienen el concepto de la promoción del bienestar dentro de la empresa, es hora de que las acciones coincidan con las palabras en la activación de programas de wellbeing”, aseveró Federico de Vicente, CEO de Gympass.

Según explica el portal web Infoempleo, “las compañías que cuentan con gimnasio pueden presumir de tener mucho más contentos a sus trabajadores, ya que lo tienen más fácil para mantenerse en forma ahorrando tiempo. Hay que tener en cuenta que muchas personas lo tienen complicado para hacer ejercicio debido a los desplazamientos, sobre todo en el caso de las grandes ciudades. No obstante, si los empleados disponen de este servicio en su lugar de trabajo, pueden aprovechar, por ejemplo, la hora de la comida o ejercitarse justo antes o después de trabajar. Por supuesto, tener gimnasio dentro de la compañía supone también un ahorro económico para los miembros del equipo”.

Por otro lado, promover unos hábitos de vida saludables en la empresa a través del ejercicio físico puede reducir las bajas por distintas causas. Está demostrado que mantenerse activos reduce la probabilidad de sufrir dolores musculares y articulares, así como depresiones y trastornos del estado de ánimo. Del mismo modo, nos hace menos propensos a contraer infecciones. Por supuesto, también puede prevenir dolencias más graves como las cardiovasculares.

“Si una compañía contribuye a luchar contra el sedentarismo, tus empleados no solo estarán más sanos, sino que se sentirán más animados debido a que su autoestima mejorará. Por otro lado, contar con gimnasio propicia que los miembros del equipo se relacionen más entre ellos y lleguen a conocerse mejor, así que es bueno para el team building”, destaca el artículo de Infoempleo.

“Las empresas con gimnasio tienen un gran atractivo para los empleados, ya que este servicio está muy bien valorado por todas las ventajas que aporta a los trabajadores desde el punto de vista físico y mental. Además, las personas que forman parte de una empresa que ofrece este tipo de instalaciones sienten que están en una compañía que se preocupa por el bienestar de sus miembros”, añade también la información de Infoempleo.

El presidente de España se Mueve, Fernando Soria, subrayó en la presentación del informe que se busca “la creación de sinergias para impulsar la actividad física en la empresa. Difundir buenas prácticas contribuye a extenderlas e implantarlas en las compañías. La buena salud disminuye el absentismo laboral y mejora el rendimiento de los trabajadores”.

Palabras compartidas por Theresa Zabell, exatleta olímpica, quien añadió que “para que un trabajador rinda mejor, debe llevar una vida saludable. Cuanto más motivados estén los equipos de la empresa, más fácil será gestionarlos. El deporte es sinónimo de felicidad”. Por supuesto, también en el ámbito profesional.

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