ONG y ley, grandes aliadas para la inclusión laboral de personas trans en Argentina

En América Latina, más del 80% de las personas trans manifiestan que las búsquedas laborales son situaciones particularmente hostiles dada la discriminación que reciben por su identidad y expresión de género. Pride Connection, Mocha Celis y Contratá Trans buscan revertir esta situación.
<p>Foto. Contratá Trans.</p>

Foto. Contratá Trans.

En 2015 Jonas Matos envió su currículum a la primera bolsa de trabajo para personas trans. “En ese momento estaba en un trabajo súper precarizado y estaba estudiando comunicación social. Al principio no pasó nada, pero en noviembre de 2018 me contactaron de Monsanto, que hoy es Bayer Argentina, porque encontraron mis datos en esa bolsa de trabajo”, cuenta el joven de 30 años.

Matos cuenta que cuando empezó a trabajar en la empresa, él acababa de comenzar el proceso de hormonización. “Fue una etapa de muchos cambios y para mí fue importante poder estar tranquilo en mi espacio de trabajo”, comenta. Él desarrolla su carrera en el área de marketing.

Durante los últimos quince años las personas trans han vivido un proceso de visibilización y formulación de demandas sociales sin precedentes. Si bien algunos gobiernos y actores del sector privado han generado acciones para mejorar su calidad de vida, aún queda mucho camino por andar.

Según un informe, las personas trans continúan mayoritariamente inmersas en la pobreza, casi sin posibilidades de ascenso social y sufriendo una vulneración permanente de sus derechos humanos que incluye la discriminación y expulsión del ámbito laboral formal.

En la región, más del 80% de las personas trans manifiestan que las búsquedas laborales son situaciones particularmente hostiles dada la discriminación que reciben por su identidad y expresión de género.

El trabajo sexual o el ejercicio de la prostitución se presenta como la única opción para la mayoría de las mujeres trans: un estudio de RedLacTrans indica que aproximadamente el 80% de estas mujeres en América ejerce el trabajo sexual, mientras que las estimaciones de algunos países muestran cifras mayores, entre el 94 y 95% en Perú y Chile, respectivamente.

En cuanto a las iniciativas informales por cuenta propia o en cooperativas, para las mujeres trans y travestis, se destacan el rubro de servicios de belleza y manufacturas. Los varones, por su parte, suelen trabajar por cuenta propia de manera precaria.

En julio de este año Argentina promulgó la Ley de Promoción al Empleo para Personas Travestis, Transexuales y Transgénero. Uno de los aspectos que allí se estableció fue que las personas trans deberán ocupar cargos en el sector público nacional en una proporción no inferior al 1%. Si bien está legislación no impacta en el sector privado, ya sienta un precedente.

“Creo que no hay nada más importante que generar oportunidades para que las personas puedan desarrollarse y ser plenas. La población trans es una población supervulnerada. Es importante que las personas trans puedan empezar a sentir que pueden conseguir un trabajo y pueden ser felices, sin estar preocupadas por ser discriminadas o por sufrir cualquier tipo de violencia institucional. La Ley de Cupo Laboral es importante porque les brinda esta oportunidad”, opina Matos.

Hace un año, Matos tomó un rol dentro de Bayer para formar un grupo de inclusión. Luego le ofrecieron ser referente de la compañía en Pride Connection, que es una red de empresas que busca promover espacios de trabajo inclusivos para la comunidad LGBTIQ+.

“Formo parte de uno de los comités y me encargo del armado de las reuniones mensuales. Me interesa visibilizar la diversidad en las empresas”, expresa.

Las organizaciones inclusivas se vuelven más empáticas, receptivas a nuevas ideas, entienden mejor a sus clientes y está comprobado que generar espacios de libertad, confianza y seguridad para quienes trabajan allí, incrementa la productividad de los equipos integrados por personas LGBT+ alrededor de un 25% y las ganancias de las empresas consecuentemente.

Manuel Mayansky es el representante de Pride Connection Argentina. “Son muy heterogéneas las empresas que participan. Algunas están recién comenzando a involucrarse en temáticas de inclusión y diversidad y otras que vienen con programas en esta línea hace mucho tiempo. De la red en Argentina participan unas 50 empresas. La idea de este espacio es compartir experiencias y buenas prácticas”, explica Mayansky.

Las prioridades que se establecieron en Pride Connection para 2021 fueron: entrenarse, capacitarse y generar concientización. Todos los meses, las empresas de la red se reúnen en una plenaria, y allí se discuten diversas temáticas. A veces son las propias empresas las que comparten sus mejores prácticas. Otras veces invitan a gente externa a que participen.

“Si uno es abiertamente opuesto a la inclusión, uno se está perdiendo de un montón de talento. Cuando las personas pueden sumar su perspectiva se puede ganar creatividad e ideas nuevas”, opina Mayansky.

<p>Foto: Mocha Celis.</p>

Foto: Mocha Celis.

Mocha Celis es la primera escuela para personas travesti y trans del mundo, se ubica en Buenos Aires y también busca mejorar la inserción laboral de las personas trans.

Una de las estrategias para hacerlo es a través de talleres que buscan acompañar en un proyecto formativo, en entrenamiento laboral, en orientación ocupacional y en derechos laborales.

También, se generan talleres de formación en oficios, y otros que aumentan la autoexpresión y el autoestima. Los estudiantes de la Mocha pasan a ser productores de conocimiento y sentido.

Maryanne Lettieri es preceptora del Bachillerato Popular Mocha Celis y líder del programa de inserción laboral. “Nosotros hacemos un abordaje integral para poder garantizar que se cumpla con el cupo laboral y también con las condiciones que exige la ley. La intención es que las personas tengan la oportunidad de terminar su educación y adquieran todas las herramientas para ingresar al mundo del trabajo”, dice.

Lettieri dejó su trabajo en el sector privado para poder ayudar a otros a encontrar ese tipo de oportunidades. “Yo soy una persona trans y en el camino me crucé con gente que me ayudó mucho. Ahora quiero transformarme en la persona que tiende la mano a otras compañeras”, expresa.

Programas integrales

Contratá Trans es un programa integral que busca mejorar las oportunidades de inserción sociolaboral de este colectivo: abre búsquedas laborales, postula a personas trans en todo tipo de empleos y capacita a empresas, organismos y al Estado en diversidad para asegurarles un espacio seguro.

Martina Ansardi es la coordinadora de este programa. “Yo pertenezco al 5% de las personas trans que pudo mantenerse en el sector formal casi toda su vida. Si bien ejercí el trabajo sexual cuando era joven, fue por muy poco tiempo. Enseguida encontré un lugar en una empresa”, relata.

Ansardi es activista por los derechos de las personas trans, es asesora de políticas de género y diversidad para algunos organismos del Estado y desde marzo coordina el programa Contratá trans. Además, estudió el profesorado en danza contemporánea y psicología. Actualmente está estudiando dirección teatral.

En Contratá Trans trabajan cinco personas trans y cuatro cis (cuando coincide la identidad sexual o de género con la asignada al nacer). “Actualmente trabajamos con más de 250 empresas. Los referentes del sector privado pueden ingresar a la plataforma y seleccionar los perfiles que les interesan emplear. Para poder concretar las entrevistas, primero se tienen que reunir con nosotras. Les contamos qué es lo que hacemos, cómo trabajamos y les advertimos que para poder contratar a una persona trans tienen que capacitarse”.

“Es importante que tengan sensibilidad y empatía a la hora de entrevistar. También nos ponemos en contacto con los candidatos y candidatas para acompañarlos. Les preguntamos si tienen alguna duda y los ayudamos a bajar la ansiedad para que la experiencia sea positiva. Después de estos dos pasos, permitimos que se produzca la entrevista laboral”, relata Ansardi.

Respecto a la región, Ansardi observa: “Argentina es un país referente en relación a los derechos de las personas trans. En 2012, se sancionó la Ley de Identidad de Género y este año se obtuvo la Ley de Cupo Laboral Trans. Tenemos al lado un país como Uruguay que aprobó la Ley Integral Trans hace un par de años y que la verdad que en materia de legislación de personas trans fue un gran avance. Pero también hay otros países que no tienen ni pensado poner el tema en la agenda”.

Al pensar en los principales desafíos Ansardi reflexiona: “Es necesario que los empleadores se eduquen en la temática trans. En nuestra página hay más de 1.300 personas trans registradas, que están muy preparadas y la gran mayoría hasta el momento no tuvo la oportunidad de tener un trabajo formal. Esto pasa porque todavía hay sesgos”.

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