Crece la preocupación de los trabajadores por el impacto de la IA sobre el empleo

Dos de cada cinco empleados cree que la inteligencia artificial podría sustituir puestos de trabajo, según recoge una encuesta de InfoJobs. Además de anticipar más despidos, aumenta la preocupación de los trabajadores por cómo puede impactar esta tecnología en su propio empleo.

HAZ16 febrero 2024

Un 37% de los trabajadores (dos de cada cinco) opina que la inteligencia artificial podría sustituir a una gran parte de las plantillas y este hecho conllevaría un alto índice de despidos.

Este dato, que se extrae de una consulta realizada por InfoJobs a la población ocupada, ha aumentado en 18 puntos porcentuales al registrado en marzo de 2023 (19%), cuando la IA apenas llevaba pocos meses de recorrido desde su expansión y todavía no se había alcanzado su nivel máximo de popularidad. Además, son menos quienes opinan que la fuerza humana laboral no sea fácilmente sustituible (19% vs. el 27% de marzo de 2023).

Además, la preocupación por el impacto de la IA en el propio puesto de trabajo aumenta. En marzo de 2023, el 63% declaraba tener una preocupación baja (tres sobre diez), pero ahora esta preocupación aumenta a niveles medios (3,5) y supone el 57%, mientras que los niveles de mayor preocupación se mantienen prácticamente igual que nueve meses antes.

En cuanto a las ventajas de usar la IA en el ámbito laboral, las principales son la automatización de tareas repetitivas, con el 34% de las menciones, y la reducción de costes, con el 29%. Resulta significativo que quienes están más cercanos al uso de herramientas de IA, los usuarios activos, sean aquellos que en mayor proporción perciben sus ventajas. De forma que los porcentajes de estas se incrementan frente a aquellos que declaran no usarlas.

Entre las desventajas que se plantean, la sustitución de empleados por las herramientas de IA se posiciona en primer lugar, con el 50% (siendo en el caso de los usuarios activos del 40% vs. 61% de los usuarios pasivos y 50% de los no usuarios); seguida de la falta de empatía o inteligencia emocional, con el 39%; y el aumento de la dependencia tecnológica (37%). Llama también la atención que aquellos empleados que en mayor medida usan la IA, sean a su vez quienes más desventajas perciben.

Además, se percibe una brecha generacional, pues a medida que avanza la edad se percibe mayor pesimismo, indiferencia o desconfianza, mientras que los más jóvenes experimentan más tranquilidad y curiosidad.

De acuerdo con las previsiones realizadas por el FMI, prácticamente el 40% del empleo mundial está expuesto a la inteligencia artificial. El mayor riesgo se da en las economías avanzadas —por la prevalencia de empleos orientados a tareas cognitivas—, aunque, al mismo tiempo, la integración de la IA ayudará a mejorar la productividad y será un complemento al trabajo humano.

En esta materia, además, el Informe económico y financiero: El momento de la inteligencia artificial, elaborado por Esade, asegura que el desafío crucial de la IA no es técnico, sino humano, y depende de la calidad humana de las personas y de la capacidad individual y colectiva para diseñar futuros prósperos.

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