Mujeres acompañando a mujeres: ONG que trabajan por su independencia económica - Revista Haz

Mujeres acompañando a mujeres: ONG que trabajan por su independencia económica

Las mujeres se han visto especialmente afectadas por la crisis provocada por la covid-19 debido a su mayor participación en empleos informales y en los sectores más golpeados de la economía. Mujeres 2000, Chaka y Media Pila son organizaciones argentinas que buscan generar oportunidades laborales para mujeres en situación de vulnerabilidad.
<p>Media Pila es una organización que promueve la inclusión laboral de mujeres en situación de vulnerabilidad social y económica. </p>

Media Pila es una organización que promueve la inclusión laboral de mujeres en situación de vulnerabilidad social y económica.

De los 23,6 millones de puestos de trabajo que perdieron las mujeres latinoamericanas en el peor momento de la crisis (segundo trimestre de 2020), a finales de 2021 aún faltaban por recuperar unos 4,2 millones, según informa la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En el caso de los hombres, en cambio, ya se habían recuperado prácticamente por completo los 26 millones de puestos perdidos en ese momento.

El mismo informe de la OIT muestra que en sectores económicos altamente feminizados como, por ejemplo, el de trabajo doméstico, donde la presencia femenina es del 90% y la tasa de informalidad supera el 70%, la pérdida de empleos fue del 20% y la recuperación apenas del 2%.

Al mismo tiempo, un informe del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) señala que el 33% de las mujeres afirman que adoptan decisiones financieras por su propia cuenta en comparación con el 48% de los hombres, lo que representa una brecha de género de 15 puntos porcentuales. Además, más mujeres (67%) que hombres (52%) requieren de otras personas para decidir sobre las finanzas.

En este contexto, es muy importante el trabajo de organizaciones cuyo objetivo es promover la autonomía económica de mujeres en situación de vulnerabilidad. Mujeres 2000, Chaka y Media Pila son tres Organización de la Sociedad Civil (OSC) argentinas lideradas por mujeres que buscan dar herramientas de formación y acompañamiento para lograr la inserción laboral.

Mujeres 2000, un impulso al emprendimiento

Hace 22 años que la organización Mujeres 2000 desarrolla el Programa Emprende en el partido de Tigre y San Fernando, en la provincia de Buenos Aires. Este proyecto tiene como objetivo el desarrollo de habilidades emprendedoras en mujeres para que puedan concretar ideas de negocio, y alcancen así una mayor independencia y autonomía. Tiene tres patas: capacitación, microcréditos y asesoramiento.

En Emprende se brinda un curso de herramientas básicas para la gestión de emprendimientos (estructura de costos, finanzas personales, marketing y publicidad, etc.). Se busca dar lineamientos para que las participantes planifiquen su propio emprendimiento a partir de un importante componente motivacional.

Al mismo tiempo, se ofrecen pequeños préstamos con baja tasa de interés que permiten a las mujeres comenzar actividades comerciales, productivas o de servicios.

Con ayuda del crédito, las participantes pueden poner en marcha su emprendimiento a través de la compra de insumos, herramientas y materias primas.

Emprende proporciona un asesor que acompaña a la emprendedora de manera continua en la evolución de su proyecto. A través de reuniones semanales, se les brinda seguimiento personalizado y la posibilidad de compartir experiencias y aprendizajes junto a otras emprendedoras.

Mujeres 2000 entregó 70 créditos y capacitó a 130 mujeres vulnerables en 2021. Este año tiene previsto capacitar a 400 mujeres más.

Los emprendimientos productivos que se fueron generando son muy diversos. Algunas mujeres se dedican al sector gastronómico, otras al textil y hay quienes prefieren realizar manualidades. También hay muchos emprendimientos de servicios como masajistas, depiladoras o peluqueras.

“A raíz de la pandemia empezamos a capacitar de forma virtual en gestión de emprendimientos. Este factor, al principio, fue una limitación. Pero, luego, vimos que nos daba la posibilidad de llegar a más mujeres. En 2021, entregamos 70 créditos y capacitamos 130 mujeres en forma virtual. Este año proyectamos capacitar a 400 mujeres”, comenta Rosa Marcenaro, directora ejecutiva de Mujeres 2000.

El año pasado, en alianza con Google, la organización creó un proyecto que se llamó Academia de Mujeres Emprendedoras. Allí, se brinda una capacitación integral para impulsar la venta online. Ya pasó por la experiencia una primera promoción de 60 mujeres.

“Para mí ayudar a mujeres significa ser ese puente para que ellas puedan tener oportunidades a su alcance y desarrollar su potencial. Es muy emocionante ver cómo responden a cada propuesta que se les hace. Vemos que la independencia económica da lugar a un mayor empoderamiento”, expresa Marcenaro.

<p>Mujeres 2000 fomenta el desarrollo de habilidades emprendedoras en mujeres para que puedan concretar ideas de negocio. </p>

Mujeres 2000 fomenta el desarrollo de habilidades emprendedoras en mujeres para que puedan concretar ideas de negocio.

Incubando desde Chaka

Inés Palacios, Milagros Campana y Florencia Suarez Baccaro son cofundadoras de Chaka, una incubadora de emprendimientos sociales a través del mentoring.

A mediados del año pasado, trabajaron con un grupo de siete mujeres del barrio de La Costanera, en la provincia de Tucumán. Acompañadas por Chaka, produjeron su primer producto colectivo para ser vendido a empresas de la zona. En menos de un semestre aumentaron sus ingresos, siendo para algunas el primero.

Se unieron mujeres con habilidades textiles y en gastronomía, y armaron un pack para Navidad. Vendieron 53 bolsas navideñas a cinco empresas tucumanas en dos semanas.

“Tucumán es la cuarta provincia con más personas viviendo en barrios populares. La Costanera es uno de esos 203 barrios de Tucumán. Queda a tres cuadras de la casa donde yo nací. El sueño de Chaka es que en cada rincón de Argentina existan empresas gerenciadas por mujeres de contextos vulnerables, exportando innovación y cultura al mundo”, cuenta Palacios.

Milagros Campana señala que el proyecto busca empoderar a las artesanas a través de entrenamiento en marketing, finanzas y logística para venta online. “Queremos evitar que existan intermediarios entre artesanas y consumidores finales”, expresa.

Por su parte, Suarez Baccaro comenta que desde Chaka se asesora en las habilidades que el mercado laboral está demandando. “Estamos acompañando en el desarrollo del producto, en el reconocimiento de su cultura ancestral y en el valor del trabajo”, agrega.

<p>Chaka es una una incubadora de emprendimientos sociales a través del 'mentoring'. </p>

Chaka es una una incubadora de emprendimientos sociales a través del 'mentoring'.

Un oficio en Media Pila

Media Pila es una organización que surge en 2005 para capacitar mujeres en el oficio de la costura. Con el paso de los años, se estructuró un modelo de trabajo que contempla no solo la capacitación, sino también un programa de desarrollo personal e inserción laboral.

“Desde Media Pila promovemos la inclusión laboral de mujeres que viven en situación de vulnerabilidad social y económica. Hace dos años, además de capacitar en el oficio de la costura, sumamos la capacitación en tecnología. Allí se aprende introducción al desarrollo web y programación”, relata Natalia Stanchi, responsable institucional de Media Pila.

El modelo está enfocado para mujeres de 18 a 25 años. Además de la capacitación, se trabaja con ellas para desarrollar confianza, autoestima, gestión de emociones y ruptura con lazos violentos. La pata social aborda la vulnerabilidad en que viven esas mujeres.

En paralelo, se les brinda herramientas de emprendimiento, gestión del tiempo, habilidades blandas, finanzas personales y elaboración del currículo. En 2021, Media Pila alcanzó a 300 mujeres y este año espera llegar a al menos 350.

Además de capacitar a mujeres en situación de vulnerabilidad en tecnología o en costura, Media Pila trabaja para ofrecerles confianza y autoestima.

“Ser mujer y vivir en situación de vulnerabilidad es un escenario difícil. No se puede solo enseñar un oficio. Por eso es importante acompañar y transmitir otras herramientas. Vivimos en un sistema que te expulsa de todos lados, intentando que no puedas avanzar”, opina Stanchi.

La pandemia representó un desafío para la organización. “Tuvimos que actualizarnos para salir adelante. Encontramos una oportunidad en las clases virtuales. Este año el desafío es volver a la presencialidad”, expresa Stanchi.

Media Pila tiene su sede de trabajo en la Ciudad de Buenos Aires, aunque también se acerca a otros barrios para llegar a más mujeres.

“Las historias de vida de las mujeres que forman parte de Media Pila te inspiran todos los días y te empujan a seguir haciendo tu trabajo de la mejor manera. Ellas atraviesan situaciones muy difíciles y las oportunidades que encuentran son escasas. Están siempre agradecidas, buscando la vuelta, saliendo para adelante. Son muy valientes y muy resilientes. El motor más grande es crear oportunidades”, reflexiona Stanchi.

“Es importante ser conscientes de los privilegios que una tiene e intentar crear oportunidades para esos lugares donde no hay. Media pila tiene historias inspiradoras. Los casos de éxito más lindos son los de las mujeres emprendedoras que viven de sus emprendimientos y tienen independencia económica con sus propias marcas”, añade Stanchi.

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