5 tendencias tecnológicas para mejorar la gestión del tercer sector

Asambleas digitalizadas, plataformas para captar la atención de universitarios en proceso de elaboración de su trabajo de fin de carrera o formación de voluntarios con inteligencia artificial son algunas de las propuestas planteadas en el evento FilantropIA sin fronteras.

La Fundación Empresa y Sociedad ha celebrado la jornada FilantropIA sin fronteras, un encuentro en el que han coincidido representantes de entidades filantrópicas con organizaciones que canalizan las ayudas monetarias hacia quienes más lo necesitan, así como los creadores de nuevas ideas tecnológicas, digitales y de uso de la inteligencia artificial (IA) para facilitar la labor de ambas partes.

Realización de informes y estudios, organización de asambleas, servicios de salud o plataformas de educación son solo algunos de las actividades que resuelven los proyectos presentados en esta jornada, en la que han mostrado su interés entidades como BlackRock, Transnational Giving Europe, Rockefeller Philanthropy Advisors o la Asociación Española de Fundaciones.

Pero ¿cuáles son esas nuevas herramientas tecnológicas que están surgiendo para facilitar la gestión del tercer sector? Estas fueron las propuestas que se presentaron en esta jornada.

Trabajos de fin de carrera y ONG

Las nuevas tecnologías abren oportunidades de contacto entre jóvenes universitarios y organizaciones no lucrativas. Una de ellas llega a través de U4Impact, una plataforma creada por Manuel Docavo para cubrir un déficit. “En España, cada año unos 300.000 universitarios dedican más de 100 millones de horas a desarrollar trabajos de fin de grado o similares, de los cuales un 85% no se vinculan a retos reales”.

El objetivo es que a través de U4Impact, las organizaciones puedan contactar con universitarios de último año para que entre las dos partes puedan diseñar proyectos de impacto que cubran las necesidades reales de esa entidad y de quienes se benefician de ella. “Hemos conseguido acelerar el desarrollo de proyectos que son necesarios en ámbitos como la medición de resultados, la comunicación o el desarrollo tecnológico”, explica.

Por el momento ya han canalizado 70.000 horas que han sido dedicadas a trabajos de este tipo gracias al convenio que tienen con 60 universidades de toda España. “Aunque aún necesitamos encontrar otros puntos de contacto para acelerar esa colaboración conjunta entre jóvenes estudiantes y entidades”, comenta Docavo.

Comunicaciones automatizadas

En el encuentro se plantearon nuevas fórmulas de gestión de una organización sin ánimo de lucro, como las asambleas digitalizadas de Kuorum. “Hacemos juntas de accionistas, elecciones o cualquier evento en el que hay una votación que requiere garantías”, explica Matías Nso, CEO de Kuorum.

Desde su punto de vista, digitalizar encuentros de este tipo ayuda a reducir costes y tiempos, ya que, según sus cálculos, ponerlos en marcha significa dedicar 320 horas de trabajo de la secretaría y de los administrativos. Y también sirve para fidelizar a los asambleístas, a los que se facilita su participación.

Por otra parte, startups como Indigitall, que trabaja con organizaciones como Médicos del Mundo o Amnistía Internacional, facilitan la comunicación con los socios y potenciales socios. En concreto, y apoyándose en las bases de datos de la organización, esta herramienta es capaz de automatizar el lanzamiento de mensajes diferenciando los canales (SMS, email, WhatsApp, etc.) y los segmentos a los que se quiere llegar. Bien para captar, bien para fidelizar.

Se plantean nuevas fórmulas de gestión de las entidades sin ánimo de lucro como las asambleas digitalizadas, que permiten reducir costes y tiempo, o las comunicaciones automatizadas para captar y fidelizar socios.

Salud accesible

Desde la pandemia se ha disparado el uso de tecnologías para acercar servicios a la población, algo que es especialmente útil para aquellos que están más aislados, en zonas rurales o en poblaciones dispersas. En esta línea trabaja Ever Health, una compañía que ha desarrollado un sistema de telemedicina que ha llegado a zonas de Latinoamérica donde nunca se había visto a un médico, y que trabaja con ONG con el fin de democratizar estos servicios.

“Hemos desarrollado un proyecto en una zona aislada de Panamá con mujeres embarazadas con el fin de ir haciendo un seguimiento a distancia y controlar todo el proceso del embarazo. Y otro con la Fundación ONCE, un programa específico para que personas con capacidades diferentes puedan aprovechar esta tecnología”, relata Jorge Bardisa, COO de la compañía.


NOTICIAS RELACIONADAS
7 tendencias en captación de fondos para 2024
Las claves de la reformada ley de mecenazgo
¿Cuáles están siendo los primeros pasos del metaverso de impacto?


Educación gamificada

De la misma manera, se pusieron sobre la mesa dos proyectos vinculados al entorno de la educación. El primero es Alumne, una plataforma que permite crear una escuela digital de aprendizaje personalizada de utilidad para aspectos como la formación de los voluntarios. “Además, gracias al uso de la inteligencia artificial puede crear contenidos” con el ahorro de tiempo que eso supone, propone Guillermo García Cubero, CEO de esta empresa.

Además, la IA permite que las clases se adapten al idioma deseado por el alumno de forma automática, ahorrando costes a la organización que lo precise y ayudando a generar un mayor impacto. “Hemos utilizado técnicas de aprendizaje y metodologías novedosas, así como herramientas de microlearning, que permiten crear vídeos cortos y fórmulas de aprendizaje gamificadas para que los alumnos se diviertan mientras aprenden”, resume García Cubero.

En una línea parecida trabaja Eonesia, una compañía que crea experiencias inmersivas con gafas de realidad virtual, apoyándose también en la gamificación y en el big data. “A través de este tipo de procesos somos capaces de medir el conocimiento y cribar determinadas capacidades en situaciones como entrevistas de trabajo, sin que haya sesgo de edad, de sexo, etc.”, comenta Rafael Dorado, director de Eonesia.

Las escuelas digitales para la formación de voluntarios con el uso de inteligencia artificial y entrevistas de trabajo basadas en la gamificación y el big data son otras iniciativas que se pusieron sobre la mesa.

De esta manera están trabajando con personas con discapacidad intelectual, creando experiencias que les ayuden a ser más autónomas. “Las gafas recrean partes de la casa: el salón, el baño, la cocina, etc. y con ello se pueden simular acciones del día a día para que practiquen previamente. Y, al mismo tiempo, los terapeutas pueden visitar la plataforma donde se quedan anotados los resultados y las conductas y saber qué tipo de terapias han de utilizar para mejorar su día a día”, comenta Dorado.

Criptodonaciones, ¿sí o no?

Además de las propuestas, durante la jornada se habló de un tema controvertido: las donaciones a través de criptomonedas. Según Idoia Rebanal, portavoz de la asesoría PKF Attest, se trata de “transacciones complicadas de naturaleza intangible”, que no están avaladas ni respaldadas por ningún banco europeo o institución pública y que vienen de operadores con identidades digitales que no tienen por qué ser reales.

“Desde las instituciones públicas siempre se han visto como caldo de cultivo para el crimen organizado”, comentó Rebanal. No obstante, también añadió: “Funcionan exclusivamente en un entorno digital y son complicadas de regular, aunque permiten de una forma rápida, eficaz y muy barata hacer llegar fondos a lugares en situación de crisis”.

Lo que sí recordó es que desde el nacimiento de bitcoin hasta la actualidad no se ha creado una regulación jurídica específica, ni tampoco fiscal en Europa, solo algunos reglamentos que no se han culminado.

Comentarios